QUIÉNES SOMOS?

«Para ir a lo desconocido hay que dar pasos desconocidos.»

Los socios fundadores de esta Escuela Creativa de Crecimiento nos encontramos en la vida porque sencillamente teníamos que encontrarnos. Nuestra trayectoria de no someternos a una visión tradicional de la vida y tener la certeza de que hay mucho más por descubrir fuera de las etiquetas que acomodándonos en ellas hizo que ese momento de encuentro se diera. Básicamente somos caminantes de lo desconocido a través de  pasos igualmente desconocidos.

«Aquí y Ahora nace un sueño.»

Después de muchas horas, muchos días y algunos años, un día caminando por el bosque, mientras comíamos y nos contábamos cosas de la vida, salió por primera vez la palabra ESCUELA. Era una invitación profunda para poner al servicio de otros nuestra propia experiencia de vida, seleccionando y creando las mejores herramientas del crecimiento para las personas en todos los ámbitos en los que se relaciona.

 

Ser Escuela, suponía dar un paso más en nuestro compromiso con nosotros y con los otros. Mirar de frente nuestro atrevimiento y cuestionamiento hizo que se abriera delante de nosotros un gran desafío y a la vez provocación. Aceptamos el hecho de no tener respuestas a muchas preguntas que venían: ¿seremos capaces?, ¿realmente tiene valor lo que hacemos?, ¿y si nos equivocamos?, ¿qué dirán los otros?, ¿quién soy yo para enseñar a alguien? Estas mismas dudas se fueron convirtiendo en herramientas de conocimiento y de impulso para trabajar con otros.

Nos dimos permiso para mirarnos tal y como somos y como podemos llegar a ser, sin limitarnos por las habladurías de nuestra mente o de la mente de otros.

 

Así que la escuela nace como cualquier proyecto, llena de dudas y cuestionamientos, pero sobre todo nace de la certeza de que este es el camino en donde nos queremos entregar, aceptando todo lo desconocido que pueda venir.

 

Aprender de mí sin límite, en un espacio laboratorio en el que puedo experimentar todas las posibilidades, sin juicio, inspirado por lo creativo, por las mejores herramientas que conocemos y por lo que nosotros consideramos arte. Todo esto, además, acompañados por personas y grupos que andan en esa misma búsqueda.

ROCÍO MACÍAS NAVÍO

Rocío Macías Navío es procedente de Portugalete, provincia de Bizkaia en la que vive hasta los 26 años. Para cumplir con todo lo que se supone que tiene que hacer en la vida obtiene la licenciatura en derecho y tres postgrados más. Va pasando por distintos trabajos en respuesta a su inquietud de que la vida es algo más que responder a esa imagen tradicional de ser “una persona de bien” hasta que en 2.010 la despiden de su trabajo como asesora en banca privada coincidiendo con el comienzo de una enfermedad. En este momento de crisis, donde nada de su vida le gusta, comienza un verdadero aprendizaje de aceptación y conocimiento de sí misma. Esa búsqueda la llevó a la meditación y el inicio de un camino de conciencia. Su último trabajo como coordinadora de RSC e Inversiones Socialmente Responsables en una ONG le permite seguir profundizando y formarse  en no dualidad, mindfulness y meditación,  diferentes disciplinas de yoga y de crecimiento espiritual en varias escuelas tanto en España como en EE.UU. para descubrir quién es realmente. Un día, decide dejar la empresa tradicional para dedicarse plenamente a lo que realmente le hace feliz  y actualmente trabaja como acompañante de crecimiento a nivel individual, grupal y empresarial. Sigue aprendiendo de cada instante y disfruta acompañando a personas  para compartir desde su experiencia lo que es amar, ver más allá y vivir feliz de forma sencilla.

TIRSO ESTEVE MORLÁN

Tirso Esteve Morlán nació y creció en un pueblo de Huesca, formándose como agricultor e imaginando, como único futuro posible, terminar colaborando en el negocio familiar. Con el paso de los años y de las sincronías de la vida, terminó siendo director de una empresa de comunicación, ocupando un importante puesto para el que no tenía ninguna formación. Desde pequeño, sus inquietudes personales y  espirituales le embarcaron en una larga búsqueda de respuestas que terminó por llevarle a recorrer escuelas de crecimiento personal tanto en Francia como en México o en el Amazonas peruano. Fue de forma paralela a su recorrido personal y profesional que Tirso se vio sumergido durante largos años en el mundo de la noche y de las adicciones, llegando a perder el sentido de su propio camino. Un día decidió darle un giro a su vida y hacer de sus experiencias, sus fortalezas. Dejó la empresa tradicional, dejó sus adicciones, y comenzó una nueva etapa profesional dedicada al acompañamiento tanto personal como empresarial. Hoy Tirso pone las enseñanzas que sus distintos recorridos le han dado al servicio de las personas. Hoy acompaña y asesora a los demás en el camino hacia el encuentro de su propio sentido.